Ninguna Iglesia, si quiere realizarse como Iglesia de Cristo, puede encerrarse en sí misma, en sus problemas y necesidades, en sus alegrías y dones, en sus límites geográficos y humanos. Al contrario, ha de salir de sus fronteras para hacerse presente de una forma activa y decidida en la evangelización universal.
De esta manera, queda justificada la afirmación de Juan Pablo II cuando dice:“Las Iglesias locales... han de incluir la animación misionera como un elemento primordial en las parroquias, asociaciones y grupos, especialmente juveniles” (RM 83).
La animación misionera debe estar presente en cada una y en el conjunto de las acciones desarrolladas en el seno y en la vida de la Iglesia –universal, particular, local– con el fin de conseguir que “toda ella sea misionera”
Este ministerio eclesial que abre las comunidades cristianas a la universalidad y provoca su cooperación misionera, sería imposible sin la presencia eficaz, responsable y activa de los animadores misioneros.
Ellos son el grupo de cristianos que vive su compromiso con Cristo de tal manera que son capaces de olvidarse de sí mismos para desvivirse por sus hermanos; que despiertan a su alrededor la conciencia misionera, la ilusión por las misiones, el deseo de que la predicación del Evangelio ayude al nacimiento de nuevas Iglesias locales y, con ello, se proclamen los valores del Reino de Jesucristo.
Por tanto, el animador misionero tiene una entidad pastoral propia; es alguien que desarrolla en el seno de la Iglesia una actividad inherente a la misma esencia de la Iglesia de Cristo, “toda ella misionera”
(OMP- Formación de animadores misioneros) |
Ha nacido en nuestra parroquia un Grupo de Misiones que se ocupa de mantener viva y de promover la dimensión de universalidad que debe alentar toda comunidad cristiana, así como del vínculo concreto con la realidad del Tercer Mundo, de la solidaridad con los más pobres de la tierra.Formado por miembros de diversas edades y vocaciones realiza su dinámica en varios frentes:
- Formación: Con la ayuda de los sacerdotes, se busca promover en el grupo una dinámica formativa, tanto en el plano espiritual como en el plano de la profundización en el significado de la misión cristiana.
- Conocer la realidad misionera: a través del contacto con el Delegado de Misiones de nuestra Diócesis y con sacerdotes misioneros que se encuentran realizando su labor en Perú.
- Apadrinamiento de niños del Tercer Mundo.
- Crear becas de estudio para seminaristas.
- Ayudar económicamente a construir capillas en las zonas más desfavorecidas de Perú.
Nos reunimos una vez al mes en los Salones Parroquiales. Quienes deseen conocer mejor nuestra actividad, o les pueda interesar vincularse al grupo, pueden contactar con D. Jesús Martín Gómez (Párroco de San Julián) través del Tf: 925 25 51 32, o por e-mail a la dirección de correo electrónico de la parroquia: parroquia@parroquiasanjulian.org
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